Está claro que la intención de Don de obtener público (visibilidad se le llama en modernés) no siempre ha tenido éxito. Requiere luz solar y proximidad a tierra. La proximidad a tierra plantea problemas de maniobra y de alejamiento de las rutas rentables para los participantes. La luz del sol sólo está cuando el Almanaque Náutico se lo ordena a Lorenzo. La combinación de ambas hace bastante improbable el éxito de esta forma publicitaria.
Mucho mejor resultado está obteniendo de las redes sociales.
Y poco, muy poco, recorrido en la prensa.
Poca ayuda para financiar a los que pretendan embarcarse en esta aventura.


