Re: Heroes Españoles (Relacionados con el mar) olvidados
Saludos, mi entrada de hoy, sobre la todavía desconocida aportación Española a la independencia Norteamericana. Algo largo pero interesante Fuente Nacho Pozo
TROPAS ESPAÑOLAS ESPAÑOLAS TOMAN EL FUERTE BRITÁNICO ST. JOSEPH EN MICHIGAN DURANTE LA GUERRA DE INDEPENDENCIA ESTADOUNIDENSE
Tal día como hoy, pero de 1781, en plena Guerra de Independencia de las colonias rebeldes norteamericanas, el capitán español Eugenio Pouré izaba la bandera española – por entonces la Cruz de San Andrés – en Fort St, Joseph ( [b][/B]actual estado de Michigan) y con tal ceremonia tradicional reclamaba la posesión del fuerte y de territorio circundante para el rey de España, consiguiendo de esa forma el control de la cabecera del Mississipi y de los Grandes Lagos, vitales para las aspiraciones independentistas de los rebeldes norteamericanos y también para el control español de la zona.
Cuando se llega a Niles, estado de Michigan (EEUU), sorprende encontrar tanto en la plaza principal como en el propio escudo de la ciudad la bandera española de la cruz de San Andrés. El caso es que Niles, ocupada sucesivamente por franceses, británicos, españoles y estadounidenses, es conocida por tal motivo como la “ ciudad de las 4 banderas”, entre las cuales se encuentra – cómo no – la española con motivo de una arriesgada, precisa y heroica acción militar española llevada a cabo en la segunda mitad del siglo XVIII en el actual territorio de los Estados Unidos de América y que consistió en el asalto y toma del Fort St. Joseph situado en aquella ciudad.
El contexto
La situación geopolítica del valle de Mississippi había cambiado radicalmente después de que en 1762, tras ser derrotada por Gran Bretaña en la Guerra de los 7 Años, Francia “regalara” la Louisiana a España. El nuevo e inmenso territorio supuso para España tener que ampliar y modificar sus efectivos de control y defensa más hacia el Este y el Norte y para Gran Bretaña encontrarse con un formidable enemigo como barrera a sus ansias expansionistas hacia el Oeste
Las tensiones aumentaron cuando los colonos británicos se rebelaron para conseguir su independencia, y cuando los virginianos de George Rogers Clark se mudaron al valle del Mississippi con lo que la guerra llegó a las puertas de los españoles, lo que unido a los intereses contrarios de España y Gran Bretaña en todo el área llevo a Carlos III a apoyar – soterradamente primero y abiertamente después – la causa rebelde norteamericana; apoyo consistente en dinero y suministros pero fundamentalmente militar con la figura de Bernardo de Gálvez barriendo y limpiando de británicos el sureste norteamericano desde Texas hasta Florida y de la Armada española cortando los suministros británicos en el Atlántico y adueñándose de las aguas del Golfo de México.: solo quedaba asegurarse el control de la navegación del Mississipi y los británicos quedarían rodeados y estrangulados por españoles, franceses y rebeldes.
Para conseguir tal objetivo España ya contaba con el control de los puertos de Nueva Orleans y Mobile al Sur gracias a Bernardo de Gálvez y más al Norte San Luis (Missouri) que al mando del capitán y gobernador Fernando de Leyba resultaba un enclave muy vulnerable a un eventual ataque británico por el Norte para recuperar sus puertos marítimos del Sur y sobre todo Nueva Orleans, la puerta del Mississippi al Golfo de México. La posición de De Leyba se volvió verdaderamente peligrosa en junio de 1779 cuando España rompió las relaciones diplomáticas con Gran Bretaña. La declaración formal de guerra se hizo en julio de 1779, pero esta noticia no llegó a San Luis hasta febrero de 1780.
De Leyba se apresuró a preparar las defensas de su ciudad y rechazó heroicamente un asalto combinado británico e indio en mayo del mismo año. Fue en respuesta a esta acción británica que España hizo su mayor movimiento ofensivo en el Alto Valle del Mississippi durante la guerra revolucionaria: el ataque a Fort St. Joseph.
Pero no sería de Leyba sino Francisco Cruzart quien patrocinó el ataque español contra San José. Fernando De Leyba había muerto poco después de su heroica defensa con éxito de San Luis y fue reemplazado por Cruzart, [[[U]nombrado vicegobernador, el cual mantuvo una relación agresiva con los británicos, pero también relaciones amistosas continuas con los indios y los rebeldes.
La expedición del Capitán Pouré
Cruzart puso al Capitán Eugene Pouré al mando de la expedición a Fort St. Joseph. El alférez Charles Tyson fue el segundo al mando, y Louis Chevalier, que estaba familiarizado con St Joseph el intérprete principal. La partida la formaron 65 soldados de la milicia y 60 indios liderados estos últimos por sus grandes jefes Herturno y Naguiquen .
Los hombres partieron camino a St Joseph el 2 de enero de 1781 remando hacia el Norte por el Mississippi. La marcha se hizo más difícil a medida que avanzaban lentamente contra la corriente si bien se endureció aún más cuando se cambiaron al río Illinois y el clima se volvió extremo: la ventisca los azotaba y el hielo que flotaba en el río dificultaba extremadamente la acción de remeros y embarcaciones hasta que con gran alivio llegaron una semana después a la actual Peoria, dónde se les unieron el francés Jean Baptiste Malliet y 12 milicianos a quienes Cruzart había destacado en un pequeño puesto avanzado del río Illinois. El grupo avanzó río arriba hacia el pequeño asentamiento de Los Pes donde su rumbo giró bruscamente hacia el Este. Era el 20 de enero y habían viajado unos 400 kms. desde San Luis. Hasta entonces se habían mantenido en el agua, pero desde ese punto, como el río estaba congelado, era necesario continuar a pie.
Pouré distribuyó a cada hombre una cantidad suficiente de alimentos para su propia subsistencia, municiones y todas las mercancías que podían llevar razonablemente. Los botes y los restos de comida necesarios para el regreso los ocultaron cerca del río y el resto de la mercancía se cargó en unos pocos caballos, presumiblemente obtenidos en el asentamiento..
Desde allí cubrieron una durísima caminata de unos 600 kms. por terreno muy dificil. Pouré siguió el Este de Illinois hasta que cerca de Goose Lake Prairie (Illinois) giró hacia el sureste para seguir el río Kankakee. No podía tomar una ruta directa a través de las praderas congeladas hacia su objetivo en invierno y esperar sobrevivir. Como refugio, combustible y agua, se vio obligado a seguir el curso de los ríos y los bosques que los bordean. En la actual Kankakee la partida siguió el río al noreste llegando al actual estado de Indiana
El asalto
Los españoles entraron en Indiana a lo largo de las orillas nevadas del Kankakee congelado y marcharon pacientemente hacia el noreste. Como informó Cruzart: <<Sufrieron en una marcha tan extensa y una temporada tan rigurosa, el mayor inconveniente del frío y el hambre >>.
Pouré siguió el río a través de campos congelados y densa maleza e incluso le dio tiempo a negociar con algunos indios su paso por la zona en condiciones pacíficas a cambio de regalos.. Cerca del actual Dunns Bridge la partida cruzó por praderas cubiertas de nieve hundiéndose en ellas hombres y caballos hasta llegar de nuevo al río helado, el cual cruzaron y tras 20 días de marcha forzada en territorio enemigo, el grupo finalmente llegó a dos leguas de su objetivo donde acamparon al anochecer.
El comandante envió una joven india potawatomie, llamada Lajes, para persuadir a las 200 potawatomies que residían en St. Joseph para que permanecieran neutrales durante el ataque. Pouré les prometió la mitad del botín que tomara del fuerte. La india retornó informando a Poure del éxito de sus negociaciones pero éste tomó las debidas precauciones para el mprobable supuesto de que lo estuvieran engañando.
A primera hora de la mañana siguiente, el 12 de febrero, el grupo se apresuró a cruzar el hielo frente a Fort St. Joseph, y en un asalto rápido y enérgico capturó el puesto antes de que el enemigo sobresaltado pudiera tomar las armas. Capturaron a un comerciante llamado Duquier y varios de sus empleados y con gran esfuerzo los españoles impidieron que sus aliados indios mataran a los prisioneros ingleses. Habiendo tomado precauciones para asegurar el puesto, Pouré distribuyó los bienes encontrados a los indios que lo acompañaban y a los que vivían en St. Joseph para cumplir su promesa. El comandante no permitió que sus soldados compartieran el botín.
Cruzart informó que Pouré luego destruyó 300 sacos de maíz, una cantidad de sebo y otros suministros de alimentos que el enemigo tenía allí almacenados, <<sin duda para alguna expedición que habían planeado contra nosotros>>. Durante esa ocupación que duró 24 horas, la bandera española se mantuvo ondeando, y Pouré y sus oficiales prepararon y firmaron formalmente el documento tomando posesión del puesto.
El viaje de regreso de la expedición, aunque difícil, fue sin incidentes. El destacamento llegó a San Luis el 6 de marzo sin la pérdida de un solo hombre.
La captura de Fort St. Joseph aunque históricamente considerada como un incidente menor en las acciones españolas durante la Revolución Americana, ha generado una considerable controversia en lo que se refiere a sus motivos y consecuencias que van desde los británicos que la consideran una simple molestia a los norteamericanos que lo ven como un movimiento vital para defender San Luis y el Mississipi, pero sea como fuere Poure y sus hombres llevaron a cabo en condiciones extraordinariamente adversas una hazaña que merece ser recordada.
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