Estoy de acuerdo en lo de la injusticia asociada a las generalizaciones. Así que solo me limitaré a compartir mi humildes experiencia. Tras no pocos años y disgustos con mecánicos patrios de tierra y mar, encontré dos de confianza, profesionales y cumplidores: el del coche, ecuatoriano. El del barco, inglés.
No generalizo, insisto, solo cuento cómo me va a mí.
