Cita:
Originalmente publicado por malamar
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¡¡ Amichi !! ... such a long time
Verá usted, mi capitán, es que hablar mucho de esto derviaría en un tipo de discusión poco recomendable aquí. Por lo que no quiero extenderme, lo haré delante de un buen Chianti mientras degustamos encebollado el hígado de nuestros enemigos (Hannibal Lechter)
Pero le recuerdo que no hace mucho, en un territorio no muy lejano (dentro de nuestra querida piel de toro), el modernísimo sistema eléctrico dió muchos sustos a pesar de ser el energético un sector fuertemente intervenido. Pero eso no es lo sustancial.
En mi opinión, el efecto que se sufre tiene que ver con la falta de planificación y una mala gestión del recurso. He recurrido a la privatización como un modo de poner de relevancia una medida coherente con la creencia de que el agua se acaba. Yo no creo eso, aunque piense que estaría mejor gestionada en otras manos que no fuesen las de los que hacen con ella juegos malabares. Es decir, que se dedican a cosas distintas de conseguir que el agua esté racionalmente utilizada y administrada.
Es evidente que, aunque nos hagamos cruces con el problema, si llega la hora de pegar el manguerazo lo pegamos. ¿Hasta cuando?, o bien hasta que abramos el grifo y no salga (probabilidad que me parece remota) o bien hasta que cada vez que peguemos el manguerazo nos venga una "roncha" a la cuenta corriente que nos deje temblando (esto ultimo no falla jamás).
Pero lo mismo debería ser para el regadío "a manta", y no como sucede ahora, que está subvencionado, con lo que lejos de desincentivar se incentiva el derroche. ¿Por qué no subvencionar el cambio de sistemas de regadío y cobrar el agua en su precio?. Es más ¿por qué no cobrarla en su precio directamente y que cada empresario agrícola se "lama su pijo" (como debería ser y me pasa a mí con mis cosas)?. Pues es un misterio, tengo varias respuestas y ninguna certeza.
¿Qué opción preferimos, agua cara o "no-agua"?
Esa es la pregunta.
Rog