Las estadísticas nos informan claramente, de que existe un déficit general
en detrimento de las mujeres. Hay más paro femenino, cobran menos sueldo,
ocupan cargos menos relevantes, tienen mayor carga de tareas en el hogar,
dedican más horas al cuidado de hijos y mayores, etc...
Es lo más normal del mundo, que quienes piensen que tienen una posición
discriminada, reclamen equidad. Las leyes que se aprueban, buscando la
paridad en todos los ambitos de la sociedad, buscan dar un equilibrio a
entramado social, que por sí solo, no damos.
Puede que a los hombres esto no nos beneficie, pero la cuestión es tener
en cuenta que es lo más justo y defenderlo.
Salud y
