El mejor rumbo, contra la mar, los pantocazos ayudan a mantener el ritmo, ahorran esfuerzo y se consiguen muy buen par de fuerzas.
Mejor a motor que a vela, para evitar las escoras que complican la maniobra y las salidas de rumbo.
La mejor posición, tumbado boca arriba, la almiranta ya sabéis dónde.
Recomendable el camarote de proa y con la escotilla abierta, así evita cabezazos.
En el camarote de proa funciona muy bien la postura en 4, siendo la escotilla abierta además un buen asidero.
El misionero no va bien, a no ser que haya apoyo de los pies en el mamparo. Sin mamparo, en una arremetida puede acabar en el salón, con los pantalones medio bajados, sería un espectáculo.
Si hay dos parejas, es bueno que todos sigan el mismo ritmo de la ola, para no desacompasar. En este caso, la distribución de los pesos es importante, lo mejor, faenar en los dos camarotes de popa.
Luego está lo del fondeo. Recomendable largar algo de cadena para que en un subeybaja no garreemos.
