Simon ha cumplido con todas las reglas de la regata.
La fortuna quiso que una mala zozobra de su barco le dejara sin gobierno automático, cuando en su aproximación al Hornos aventajaba en 1000 millas a sus rivales más directos.
Tras algunos intentos infructuosos de gobernar con la caña amarrada al estilo del Spray, cumpliendo las reglas se dirige al puerto mas adecuado para reparar su Hidrovane.
Sale el buen marino en clase Chichester y, cumpliendo las reglas, da cuenta de Michel mientras dobla el gran cabo y al llegar a los trópicos pisa los talones de los barcos que, en la clase Swahili buscan la victoria.
Nada de malo habría en que, cumpliendo las reglas, les rebasara y llegara antes que ellos a la línea de meta en Les Sables.
Ciertamente para Simon esto sería una gran victoria, no la oficial a la que, demasiado sabemos, que no puede aspirar.
Es probable que esta hazaña de Simon desluciera un poco la merecida vitoria de los que llegaran después de él a la meta, estoy de acuerdo, pero que culpa se le podría achacar a un hombre que llega primero que los campeones porque navega mejor que ellos?
Que conste que mis simpatías están también con Kirsten, y sobre todo con Abhilash que, desde el punto de vista humano es quizás el que más mérito tiene de entre todos los que participan en esta edición de la GGR.
Que decir de Kirsten? Yo la he conocido en esta regata. Es sencillamente una mujer fuera de serie, con unas capacidades para la navegación y un gusto por la aventura marina extraordinarias. Su sonrisa y su mirada cuando, en un video de presentación, hablaba de alejarse nadando de su barco encalmado para sentirse más próxima a la eternidad, me erizaron la piel e hicieron que me enamorara inmediatamente de ella.
Pero yo quiero que sea Simon el que llegue el primero, porque me identifico más con él, porque es el tipo de navegante que yo hubiera querido ser…




