Estoy de acuerdo con todo menos con que Simon navegue mejor ( o cualquier otro) que los demás. La mala fortuna se llevó su piloto, como la mala fortuna llenó de percebes la obra viva de otro barco, etc.
Unos optan por una estrategia, algo más de peso, pero aseguran repuestos previendo posible averías; otros optan por la máxima ligereza a costa de asumir otros riesgos; unos optan por una rutas, otros por otras, también la suerte influye en eso aunque se sea muy ducho en la interpretación del tiempo.
Todos tenemos un favorito y para todos nosotros siempre hay alguien mejor que los demás ( para nosotros). La estrategia está en la ecuación, también la valía del patrón o patrona, las cualidades del barco, los containers a la deriva, un cetáceo durmiendo en superficie...
En definitiva, ser buen navegante es tener una suma de virtudes entre las que está ser el más rápido, pero también, por ejemplo, saber calcular los riesgos.
Esta carrera es mucho más que hacer bordos entre unas boyas.
