Gracias a ti por leernos, Itxasfree.
Y aprovecho tu cita de mis palabras para que no se nos olvide de qué estamos tratando. La justicia, en una regata de Optimist, junto a la rampa del club, con críos que empiezan, no es lo más importante. Se puede parar la regata si hay choque múltiple, si se meten con el más pequeño o si se le han caído las gafas, pese a las gomas y la coleta (los críos hacen esos imposibles), a una que iba la tercera. Se puede lastrar al que siempre gana, entre otras cosas para que no se aburra, o al que le han comprado el Optimist turbo para enseñarle (y a su padre también) que no se debe ser abusón económico en las regatas. Ahora, cuando te juegas (según nos ha contado Zar, el que los ha tocado cara a cara, con la 10/11 en el bolsillo de atrás, que es cuando la gente te cuenta lo que lleva encima) buena parte o casi toda la parte de tu patrimonio (conjunto bienes y derechos económicos presentes y futuros, definición) y tu pescuezo, aunque sólo sea porque no tenemos más que uno, hay que ser exquisito, coño.
No vale eso de que da igual como quedes, llegar ya es... Sí, algo de verdad dices, pero sabes que no llegas a media verdad, porque si fuera verdad entera, no arrimarías el ascua a ninguna sardina. Como se ha demostrado en este hilo, hasta a la gente más enterada, le cuesta creer que se pueda ser injusto en una regata de este calibre. Nos cuesta creer el influjo de la mala fe. Somos romanizados. Creemos en la buena fe en automático.
Bueno, no sigo, que me enciendo....


