Celebró con el mejor Ron Cubano y Orujo Galegos el genial desenlace.
Gracias a quienes nos habéis ido informando prácticamente al minuto, hora a hora del mismo.
Como bien habéis comentado más de uno la fuerza del Mar y de los elementos, las olas y el viento puede ser terribles. Y no siempre acaban tan bien las cosas. Bravo por los rescatadores y por el coraje, aguante y buen hacer de Ian. ( Y de todos los regatistas).
Me temo que tras lo vivido y sufrido al estar una temporada a bordo, caliente, seco, sereno, atendido y recuperándose (Además de ser consciente del mal trago y ahora relajón de sus seres queridos. Lo cual no tiene) será lo que menos le importa.
Unos buenos días para descansar, revivir, reflexionar y tomar distancia según va poco a poco aún "aterrizando" y hasta seguramente con algo de falta de equilibrio si puede andar, le vendrán genial.
De su vuelta a casa Sano, y otros pormenores además del abandono del balandro ya nos enteraremos.
Brindo
