No es que sea la solución total, pero en reparaciones que sé que son pequeñas yo me quedo en el barco y ahí ho hay error con las horas trabajadas.
Otra cosa es si se lo llevan al taller y no puedes cronometrarles.
Una vez, en Mallorca, por un trabajo sencillo pero que yo aún no tenía claro, me cobraron más de lo que yo creí lógico. Sobre todo estando yo a su lado y controlando el tiempo.
Cuando le pagué le dije:
"Te pago lo que me has pedido, no porque lo valga tu trabajo ni el tiempo que has empleado, te lo pago por la lección que he aprendido mirándo lo que me faltaba sobre esta avería y con eso no volveré a llamarte nunca más, ni a tí ni a nadie para este caso".
Y así ha sido.
