En mi opinión, hacer una limpieza con productor químicos muy fuertes a base de ácido clorhídrico tipo salfumán/agua fuerte tiene su riesgo. Al ácido clorhídrico concentrado ataca al hierro y donde más lo va a atacar es en la zona que no tiene la costra que lo protege, es decir, atacará principalmente al tabique que separa el agua de mar de los gases de escape, del lado por el que pasa el agua que está limpio. Además la corrosión en esa zona no se ve.
Por lo comentado, realicé la limpieza por medios mecánicos. La costra es realmente dura. Primero con un destornillador plano y un martillo se van haciendo saltar escamas de la costra poco a poco hasta que solo quede la última capa adherida a las paredes que suele ser la que más se resiste. Para quitar esta última capa utilicé un taladro con una “bailarina” de hacer agujeros circulares en la madera:
En el interior se ve hueco en forma de anillo circular por donde se inyecta el agua.
Aprovechamos para dar una imprimación y pintarlo para protegerlo de la oxidación.
Una vez que está listo, y la superficie plana del codo y la del motor que se van a unir estan limpias, colocamos una junta de escape nueva y ponemos el codo en su posición.
Uno de los factores que creo hacen que las tuercas estén agarrotadas cuando de quieren sacar, es el hecho de que tienen un resalte que hace la funcion de arandela y que al estar apretadas fuertemente, esa superficie agrandada hace una gran fricción contra la superficie de apoyo. Para facilitar el desmontaje la próxima vez, voy a sustituirlas por otras de inox 316 con arandela independiente. Además, para la misma rosca, la tuerca de inox es ligeramente mas grande, para llave de 13 (en vez de 12), que permite mayor par sin dañar la tuerca.
Aunque son metales diferentes, para que haya corrosion galvánica es necesario un electrolito, que no está presente en este caso pues es un ambiente seco. Se montan con pasta de Duralac para asegurar aun mas la facilidad de desmontaje en la siguiente intervención.
Primero se enroscan las 4 tuercas sin apretar y despues se van apretando poco a poco en cruz alternativamente hasta el apriete total
Se vuelve a conectar el capuchón que lo une al intercambiador, la manguera de escape (un poco de jabón líquido ayuda), la caja de relés y la toma de aire se vuelve a poner en el sitio.
Abrimos la toma de agua de mar, encendemos el motor y verificamos la estanqueidad de la entrada de agua al codo, la de la junta de escape y la de la manguera de escape.
Finalizado el mantenimiento de los dos circuitos, nuestro motor nos lo agradecerá con un funcionamiento mas silencioso (mas agua en el sistema de escape) y una temperatura de trabajo estable.
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