Hombre, una cosa es mantener el pabellón español (las razones no hacen al caso, cada uno es libre de actuar como considere oportuno) y otra,
muy distinta, es ponerse del lado de la DGMC. ¡Hasta ahí podíamos llegar!
Y sin embargo, en bastantes de los que tienen pabellón español percibo cierta conformidad o resignación con las arbitrariedades de la DGMC. ¿Puede ser o me lo estoy imaginando?
Saludos y
