Sebastien comenta hoy los records de Kirsten (la versión corta: todos)...
En cuanto hay jarana, Minnehaha pierde peso y se mueve como esos obesos de color subsahariano, o como deba decirse ahora negro, que parecen haber nacido con un extra de agilidad, coordinación y flexibilidad, esto es, no sólo te admiran sino que parecen sacarte la respiración.
Abhilash, con un barco con más enfermedades que dos hospitales clínicos, no tiene más velocidad punta. Ha llegado a superar los siete nudos, pero no puede someter a ese barco a ese esfuerzo sin que se le desmonte hasta el cepillo de dientes. Siento no poder aplaudirle en directo su ordeñe de cada Dirham que Bayanat le haya dado.
Simon ha tenido mala suerte. No muy mala suerte, porque ahí está, pero sí mala suerte. Porque ganara o perdiera, que aquí nadie pierde, se merecía poder llegar en competición precisamente con los que ponía la pegatina en la mayor, que ya es coincidencia, en un muelle de Gijón, antes de partir para Les Sables e iniciar esta aventura.
¡Mira que si el Minnehaha alcanzara al Clara en el meridiano de aquel muelle...!
Ya, pase lo que pase, que todo puede pasar, hay un cofrade, Zar, que tiene una historia que contar que parece mentira. La vida tiene sus caprichos...


