Llevo navegando en un Puma 26 desde que era niño.
En mi opinión es fuerte, seguro, muy manejable y algo ardiente, en fin...

magnífico, aunque yo no quepa de pie dentro sin doblar el pescuezo.
Como ya han dicho otros cofrades, los límites son los del patrón, ya que ese barco, si está bien preparado y en buenas condiciones, puede aguantar perfectamente el Mediterráneo y planificando bien los víveres hasta el Atlántico.
Otra cosa es que la tripulación debe ser
reducida (para una temporada larga no recomiendo que sea más de dos), muy
frugal y casi diría
espartana. Aunque el volumen está perfectamente aprovechado hasta el último rincón, su tamaño es el que es.
Una ronda a mi cuenta
