Yo utilizo las conocidas naúticas, esas con cordones de cuero que si no les pegas un apretón para que no se suelten nunca más y acto seguido prescindir de ellos te acaban amargando la existencia. Son cómodas, de cuero, y no abrasan los pies de calor.
Lo que ocurre con las suelas, al igual que ocurre con los neumáticos de los coches y de las motos, es que con el tiempo la goma, el caucho, o lo que lleven, se endurece, cristaliza y pierden elasticidad y con ello el agarre.
Mejor un zapato naútico reciente, aunque no sea de marca, que otro excelente con años a cuestas, ya que con las suelas endurecidas no agarran.
He escuchado a veces que unos zapatos viejos y cómodos son lo mejor para el barco. Discrepo absolutamente.
Un naútico nuevo agarra el doble que al año siguiente. En base a ello utilizo siempre los más recientes abordo, y los más viejos, que pueden tener un buen aspecto, para la calle.
Una vez probé unas Crocs auténticas, mucho más blandas que las imitaciones chinas, y agarraban perfecto. Una solución magnífica si quieres decorar los pies con un moreno a topos...
Saludos
