Es difícil dar un consejo ante una situación así.
Sólo me queda ofrecerte un hombro para llorar...
Tras leer tu post me han venido tres pensamientos:
1) Debes de ser un buen tipo, si tienes un amigo-socio con el que acaban tan bien las cosas
2) Tus palabras seguro que no expresan el dolor que sientes. Aunque parece que la herida es profunda, tras leer un rato tu blog se intuye un daño difícil de asumir
3) Es evidente que tienes las cosas claras: otros por menos que eso habrían tirado al traste su familia y habrían optado por el barco. Se demuestra que tienes la cabeza bien puesta y claras las prioridades. TE aplaudo por ello
Por lo demás, piensa en la cantidad de dinero que te vas a ahorrar a partir de ahora. Dicen que las penas con pan son menos.
Un abrazo