A base de recoserlas y de parchearlas pueden durar una eternidad, lo que no significa que su rendimiento, por deformaciones y pérdida de su apresto inicial propias del uso, sea un auténtico desastre con efectos evidentes en la correcta navegación del barco, produciendo mucha fuerza de abatimiento y poca de avance.
También es cierto que una vez deformadas, tal deformación tiende a mantenerse relativamente estática. Cuando consideras que ha tocado fondo y te decides a estrenar una mayor o un génova, te parece que hayas cambiado el barco...
Lavarlas más de lo estrictamente necesario lejos de suponer un cuidado que las mejore, o de aumentar su longevidad, puede causar efectos totalmente contrarios a los pretendidos, sobre todo si no se hace con el producto adecuado.
Saludos cordiales
