Un hilo muy interesante, pese a que tenga ese tufillo machista, por otra parte habitual en esta afición.
Mi mujer lleva ya algo más de 30 años compartiendo mi afición, pero con muchas limitaciones; nos apasiona viajar, bañarnos, estar en parajes de naturaleza o al aire libre, o vivir aventuras. Es incluso más valiente que yo, aunque también mucho más inconsciente de los peligros en esta mundillo.
Venimos de pasar tres semanas a bordo, y pese a estar muy contenta, le basta, cuando a mí me faltan días, semanas y años.
Hemos hecho travesías juntos, pero de un máximo de dos nocturnas, y hemos vivido algunas rascas, solos o acompañados, pero pocas 'desgracias' por suerte. Llevamos bien las limitaciones e incomodidades.
Pero no se ve viviendo a bordo, ni veinte días cruzando el charco con viento constante, ni sin su familia, amigos o actos culturales cerca o accesibles.
Es un monstruo social, y creo que jamás, por más consejos que recibieramos, conseguiria convencerla.
Al revés, antes nos propondríamos dar la vuelta al mundo, como haríamos con un barco, incluso algunos tramos en barco y me ha convencido a mí de que nos puede salir mucho mas barato, más cómodo y más completo.
Su lema favorito es que lo del velero es 'vivir como un gitano gastando como un príncipe', y tiene razón.
