Personalmente creo que si te gusta navegar no debes hacer de tu velero la vivienda personal.
Por muy espartano que seas, las pertenencias, pequeños objetos, equipamiento, ropa, zapatos, utensilios, despensa, que se utilizan en casa, por mucho que los reduzcas a la mínima expresión no caben en un velero de dimensiones modestas.
Solo pensar que para soltar amarras tienes que tenerlo todo ordenado y estibado es como para que se te pasen las ganas de zarpar.
A ello le añades la humedad de los días lluviosos sumada a la habitual del barco, el bailoteo de las noches malas, y la agobiante falta d espacio vital permanente...aislamiento social etc etc, y tienes muchos números para aburrir el barco para siempre.
Nada que ver ese proyecto con la felicidad de zarpar con lo puesto para quince días de vacaciones con buen tiempo.
Saludos
