Re: El Velero Monocasco del ingeniero naval
"Con el Tormentín solo a favor del viento bajando por las olas planeando a 17 nudos (...) resultaba difícil mantener la proa al llegar al valle. Estaba preocupado porque si hacíamos alguna guiñada todo el peso del barco gravitaría sobre una proa, pudiéndose hundir, pasándonos por ojo (Pitch-Pole) u orzando (...) La táctica obvia en este caso era remolcar algún tipo de dispositivo de Arrastre para frenar nuestra velocidad. Llevaba (viejos) neumáticos de coches para este propósito (...) Desgraciadamente descubrí que las ruedas, que normalmente estaban estibadas en cubierta, habían sido barridas por el mar (...) Les expliqué al pesquero español Séneca el problema del planeo, y se acercaron, no fue tarea fácil para ellos ya que tardaron nueve horas en llegar, mientas hablábamos con el Séneca otro velero llamado Good Results nos escuchó y decidieron intentar unirse a nosotros. El viernes 31 de mayo el viento amainó. Al amanecer del sábado por la mañana el Séneca se acercó para despedirse, lo vimos claramente por primera vez. Habían salvado nuestra salud mental y quizá nuestras vidas"
(Richard Herbert)
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