Es de suponer que el suministro de agua potable por parte del Ayuntamiento en cualquier ciudad debe de ser apta para el consumo humano.
Partículas en suspensión.
Por lo tanto, que no valga para refrigerar un motor, genera dudas.
La publicidad tan detallada de dónde compró los filtros.
La tranquilidad de la sepia dejándose capturar.
La posición del motor, si es de cuatro tiempos, con aceite en el carter.
Cosas curiosas.
