Ella, una necia arrogante (ya lo era antes, en eso no hay nada nuevo) sin los mínimos conocimientos, pero nos estamos olvidando del amigo que la remolcó. ¡A la Chatarrera que va por dar remolque sin tener las atribuciones y el barco apropiados!
Hacemos eso cualquiera de nosotros, pobres mortales, y nos crujen vivos.
Sic transit gloria Mundi…
Saludos y
