Re: Como cagarla, poder cagarla aún más y no morir en el intento
Coincido plenamente con los cofrades, me alegro de leer estas líneas de tu mano y no de la de un tercero contando la crónica de una desgracia.
En la mar, como en casi todo, acabamos aprendiendo de la experiencia, el problema radica en que en el momento de necesidad podamos o tengamos la frialdad de aplicar dicha experiencia.
Digo esto por mi caso particular. Hace unos meses había quedado con mi padre y mi mujer para salir a pescar en el barco. Había estado mirando la Meteo y ciertamente hacia el mediodía se esperaba un empeoramiento de las condiciones (incluso el último parte de 10 minutos antes de zarpar corroboraba lo dicho, hasta las 12 buena mar y de ahí subiendo hasta las 14h que se esperaba cambio bastante acusado). Eran las 6:00h así que soltar amarras y para fuera.
Al salir opte por rumbo E. (Bueno aclaro mi zona es el Abra, y con un ligero sureste, los acantilados de la Galea sirven de parapeto,) todo iba bien hasta las 9:00-9:30.
Mi padre y yo estábamos colocando y terminando de lanzar los aparejos al agua y la mujer iba a la rueda, cuando empiezo a notar que eso se empieza a mover. Así que como comienza la conversación
"Ten cuidado que de cuando te vas atravesando a la ola, mantén rumbo para que pegue en amura"
"Eso hago pero están viniendo más fuerte y cruzan el barco" (estaba con motor justo para mantener mientras lanzaba aparejos"
"No me digas que se te va eso es porque no estás a la ola que te viene"
Total que empiezo a fijarme en la mar y me percato que el viento ha rolado y ahora es un Este casi nordeste, y arreciando, la mar de estar decente con olas de entre 0.5 0.8 metros está con la más pequeña de 1.5 metros y la espuma está empezando a lanzarse por todas partes.
Primera decisión, ajustar motor más fuerte acomodar rumbo para capear y recoger todo y a puerto.
Hasta aquí bueno, el tema que viendo cómo se estaba poniendo la cosa opte por un rumbo directo a puerto y creo que ese fue uno de mis grandes errores, aunque metí máquina para correr la ola por la aleta sin que me cruzase el barco, las características de la zona hacían que la ola que venía de la mar, se mezclase con la rebotada de la costa, convirtiendo el barco en una coctelera que recibía una ola de aleta y otra por través, sin posibilidad real de maniobra evasiva ya que implicaba o bien atravesarme por completo a la ola de la mar, o poner proa a los bajos próximos del acantilado.
Por suerte el meneo apenas duró 1 hora y pudimos llegar bien a puerto.
Una vez en casa y ya con los nervios del momento pasados, frente a una cerveza me puse a repasar los acontecimientos. Mis conclusiones:
1- confíe excesivo en el parte, daba malo para más tarde, pero viendo que había ventana decidí que podía salir. ERROR lo que ahora está bien en 20 minutos puede estar fatal si no se está muy seguro mejor en casa.
2- aunque poco a poco estoy enseñando a la mujer con el manejo del barco para casos puntuales y/o emergencia aún no tiene confianza ni maña para maniobrar con seguridad en caso de necesidad. ERROR dejar el barco en manos de alguien no ducho en ir viendo cómo va cambiando la situación y tomar decisiones al respecto SIN estar yo atento a lo mismo.
3- en la empecinada de volver a la seguridad del puerto lo antes posible opte por rumbo directo al mismo pero aunque el meneo no hizo peligrar la embarcación si que muy pero muy desagradable con una sensación de por favor que acabe ya con una costa a sotavento. Si hubiese optado por haber puesto proa a mar abierto y luego haber entrado desde más abierto al puerto, no habría habido tanto meneo y se habria corrido menos peligro por no llevar.una costa a sotavento.
A veces nos empecinamos en alcanzar rápidamente lo que tenemos delante, sin pensar que igual lo mejor es dar un ligero rodeo.
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