Lo único que saco en claro es que si uno
se ve obligado a ahuyentar a las orcas echando arena por la popa, haciendo ruido o tirando petardos (dudo mucho que lo del video sean armas de fuego), se tiene que asegurar de que no le vean, y menos desde un barco de ésos de "observación"; hay ecolojetas furibundos hasta debajo de las piedras.
Lo siguiente es seguir el consejo del cofrade Zephyros: no arrumbar a puerto español; si lo hace, le recibirán como si fuera un asesino.
No puedo brindar

; esto ya ha ido demasiado lejos...