La tarde del jueves empezó bien, con sol y buen viento, probamos a atangonar génova con un rizo en la mayor y genial, barco equilibrado y buena velocidad.
Pero esperábamos que el viento bajara al ponerse la corriente a favor y no, se mantuvo, y fué subiendo a lo largo de la tarde, con lo que decidimos desatangonar el génova y tomar el segundo rizo, con la lógica*tremenda movida aproándose apoyados por el motor, los patines bajan mal para tomar rizos en popa.
Y antes de la noche empezaron a venir tandas de olas rompientes...nada normal, se suponía que la predicción era de 15 nudos y estâbamos cerca de los 30 y con estas tandas de olas salvajes de difícil explicación..
Decidimos que incluso con el segundo rizo las posibilidades de trasluchadas involuntarias con esas olas eran demasiado altas y arriamos completamente la mayor...al aproarte te das cuenta que los 30 nudos de la electrónica no eran ficticios..sopla bien!
Con un 20% de génova las cosas van mejor, pero la corriente se pone contraria y nos encontramos encima de un parque eólico y un parque de cultivos marinos que no estaba en cartas de menor zoom..toca defender la posición y dejar atrás esos parques..con 3 nudos de corriente en contra eso son horas, superatentos a las tandas de olas rompientes, ya de noche y luchando con el cansancio acumulado.
Las baterías no son suficientes para aguantar el piloto automático, hay que encender el motor y tampoco llevan bien las olas más grandes:*turnos de caña.
Sin motor no hay piloto ni batería, ni las cartas del móvil llegado un extremo. Echo de menos los pilotos de viento por su autonomía y fiabilidad con mar duro, la caña es una cansada esclavitud que depende del aguante personal..
Pero no hay opciones, aguantar o aguantar, chapeau por Otoio, el viento se mantiene por encima de los 30 nudos, las estrellas que son una magnífica referencia se nublan y hay que mantener rumbo con el ángulo de aparente y un rumbo de compás. A partir de un momento de la noche, las olas más grandes dejan de venir y el piloto puede llevar solo el barco, y mantenemos el motor encendido para no tener problemas de batería.
Amanece y siempre anima, pero nos regala*con macrochubascos de aparato eléctrico..jo-der...cortinas cegadoras de lluvia y un par de rayos que nos caen al lado, sin tiempo entre chasquido de relámpago y trueno..pero no debemos tener muchos pecados que pagar..esta vez no vienen a por nosotros..
Y aclara por proa y el día va mejorando poco a poco...buf que noche!..tenemos la entrada en el Raz Barfleur cronometrada para que nos coja sin machacarnos contra corriente y viento..tenemos que esperar más de una hora sobre el horario de Navionics, pero al final llega y pasamos el Raz de rositas, aún viendo los remolinos de corriente que se forman y que con mar montan lo que montan.
Finalmente entramos en Cherburgo, un par de días, dejar pasar el viento contrario y tratar de seguir...
Buena proa a todos!
