Re: 2.023: Del Cantábrico al Mediterráneo. Thesailingdreamers en Instagram.
Aventuras... Pues unas cuantas. Algunas saldrán en Instagram otras aquí.
La última algo que nunca pensé que podría pasar... Estábamos fondeados en la isla de Culatra, un fondeadero con poco calado (7 metros en marea alta y 2,5 en bajamar), con fuertes corrientes de marea y vientos fuertque soplan todas las noches y que suelen llegar a los 35 o 40 nudos.
Habíamos llegado a medio día y pensando en esas condiciones de viento y marea soltamos nuestra Rocna de 20 kg con cincuenta m de cadena. Dando atrás compruebo que ha agarrado bien así que, a pesar de que tiene fama de no ser un buen tenedero y de que suele garrear más de un barco cada día, nos disponemos a pasar unos días allí.
Por la tarde se nos acerca en el dingy el vecino de fondeo y me pregunta cuánta cadena he largado porque el día anterior allí mismo garreó un barco... Le digo los metros y después de una charleta muy amigable se va tranquilo.
A última hora de la tarde y antes de que se haga de noche, decido volver a comprobar el agarre. Doy atrás y cuál es mi sorpresa cuando veo que algo raro pasa. Increiblemente, con la bajamar, entre las vueltas que había dado el barco por el viento y la corriente LA CADENA HABIA QUEDADO ENGANCHADA EN LA QUILLA. Nunca pensé que esto pudiera pasar!!! Empiezo a dar vueltas con el barco para tratar de soltarla mientras iba subiendo cuánta cadena podía pero finalmente acabamos garreando (el viento sería de 25 nudos o más) y con el ancla colgando de la quilla se nos hacía de noche y ya no se podía subir más cadena. Ni sé cuánta quedaba aún colgando de la quilla. Me acerco como puedo al barco de nuestro vecino y le pido que nos ayude con su Zodiac a desenredar la cadena de la quilla, porque yo aún no había bajado la nuestra.
Con su ayuda y pasando un cabo por la cadena pudimos ir tirando de ella hasta llegar a la popa y conseguir dejarla libre, ya de noche y fondear de nuevo. Hasta que lo conseguimos, pensando en la noche que nos esperaba sin puertos cerca y con el ancla colgando y sin posibilidad de fondear pasamos unos de los peores momentos que se pueda uno imaginar... Incluso podíamos haber roto el timón ....
Naturalmente agradecimos su ayuda a nuestro vecino Mario con unas cervezas y un picoteo que nos aseguró que si en todos sus años de navegación y sus periplos por todo el Mediterráneo nunca había visto algo parecido y que podríamos estar tranquilos porque esto ya no nos debería volver a pasar. Yo llevo 40 años navegando, los últimos 15 con barco y tampoco lo había oído nunca!!!
Por cierto, si alguien va a Lisboa y quiere hacer una excursión para ver la puesta del sol, que pregunte por Mario y su barco en la Doca de Alcántara, el Mr.Blue, un Oceanis de 47 pies con el que se dedica a hacer este tipo de tours. Seguro que con lo extravertido que es este nuevo amigo lo pasará genial!!!
Editado por XALOC en 03-09-2023 a las 15:32.
|