Yo solo llevo algún invitado de vez en cuando y de confianza, consecuentemente pago yo. Aunque me han lanzado indirectas alguna vez, no quiero obligaciones sociales ni más responsabilidades. En el Cantábrico la meteorología es complicada y tiene que coincidir el tiempo con el día de descanso con lo cual es difícil programar una salida.
Yo las preparo de un día para otro y muchas veces cuando bajas al puerto no es el día. Ya veremos si me jubilan...
