Re: Cuando una puerta se cierra, otra se abre
Yo he tenido el barco en Villagarcia y me pasaba mucho el problema del ruido, además te das cuenta que estás al fondo de la ría y si quieres navegar - por ejemplo a las islas o a otra ría, tienes que hacer un montón de millas para salir y volver. Lo paradójico es que ahora estoy otra vez en un fondo de ria, pero en una plaza y en un sitio tan tranquilo e idílico que parece que estoy fondeado, eso me compensa ampliamente.
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