Llevamos ya varios años de metereologia benigna, otoños cálidos y tranquilos, inviernos suaves...pero años atrás era habitual que dentro de la primera quincena de Septiembre se desatara un temporal de levante, al que la gente del lugar llamaba el " renta botas" ya que antiguamente, antes de la filoxera, los cultivadores de vid en el litoral lo aprovechaban para lavar y dejar preparadas las barricas para la inminente vendimia, y de ahí el nombre.
Recuerdo episodios varios de ese temporal que acudía cada año a la cita, y que si se diera ahora daría lugar a una verdadera hecatombe en ese campo de boyas al encontrarse concentradas muy cerca del litoral y en zona de rompientes en caso de temporal de levante.
Si en lugar de alargar el fondeo al mes de Septiembre se retiraran las boyas a finales de Agosto el riesgo de perder el barco sería muy remoto.
Pero se trata de apurar al máximo, de poder cobrar una mensualidad más si posible, lo que conlleva un riesgo exponencial, como se desprende de que tras un breve episodio de mala mar que ni llegó a temporal, un buen número de barcas se perdieran o sufrieran graves desperfectos.
En cualquier caso, cuando todas las calas estén repletas de campos de boyas, y en otras ya esté prohibido fondear, habrá que preguntarse si merece la pena moverse o simplemente ya quedarse en la boya, o renunciar ya directamente a tener barca.
Es una lástima constatar a que punto el litoral pierde buena parte de su belleza por la excesiva concentración de residentes y de visitantes que convierte en imposible desplazarse y pasear, circular, aparcar, encontrar amarre, fondear....etc.

Alguien comentaba irónicamente que si todo ello saliera gratis, no se vería a nadie, que es lo mismo que decir que cualquier intento de disfrute se convierte en un suplicio con la " ventaja" de que encima cuesta una pasta...

Saludos