Re: Orcas, averías, risas, aventuras y desventuras en nuestra navegada del Cantábrico
Con ocasión de la última avería eléctrica, el amigo EIEN después de solucionar aquel problema me dijo, "en estos últimos días has hecho un curso completo y avanzado de electricidad". Ni tanto ni tan poco, pero me iba a tocar hacer otro curso intensivo de electrónica, esta vez guiado por el amigo JIAUCA. Lo mío puede ser dificultad para aprender, no se lo que pensaran mis maestros (manifestaros aquí, si no es para "ponerme a parir" jajaja), pero lo que es seguro es que mi principal hándicap es el olvido de los conocimientos adquiridos, pocos o muchos. Vamos, mi mala memoria. Digo esto porque después de dos días enganchado al teléfono con estos cofrades no se si ahora sabría por dónde empezar en caso de tener la misma avería...
Al amigo JIAUCA lo tuve pendiente de mi piloto escacharrado durante dos días. SANTA PACIENCIA que tuvo! Tanto a él como a EIEN no sabría cómo agradecerles su ayuda. Fue impagable.
Esos tres días de locura empezaron buscando donde estaba la unidad de control del piloto automático. Resulta que en los barcos de esa época no se colocaba en todos en el mismo sitio y yo, que la había buscado antes varias veces, nunca la había localizado. Después de 12 años con este barco eso era algo así como tener un perro y a los once años enterarte de que sabe ladrar jajajajaja.
Bien el caso es que en mi barco estaba escondida detrás del depósito de agua de popa bajo un pequeño panel de madera y nunca se me había ocurrido, quizás porque no lo necesité, sacar ese pequeño panel para mirar que ocultaba.
A partir de ahí la cosa iba de testear cada uno de los elementos del piloto, léase display, brazo hidráulico, motor del brazo, compás del piloto, etc uno por uno para aislar el problema. Y volvemos a la misma situación de otras veces; bucea en un tambucho en el que apenas cabes, arrástrate por la conejera desollandote las rodillas y dejándole la piel de las espinallas en un tornillo que sobresale, mete la cabeza sin saber si la vas a poder sacar en un agujero para poder hacer una foto y mandarla por WhatsApp a maestro Jiauca... Por cierto, en una ocasión a punto estuve embadurnarme un brazo con vaselina para poder meterlo por un hueco imposible y estar seguro de no quedarme atrapado y morir de inanición allí mismo jajajajaja.
A todo esto, como soy bastante miope y a pesar de llevar gafas progresivas, pues mi visión de cerca es más bien mala con gafas. Y ahí está la duda y el problema de todos los que padecemos este cruel déficit; si te quitas las gafas la visión cercana es de puta madre, pero de lejos no ves "un farrapo" y cuando digo lejos me refiereo a un metro. Claro y al revés con gafas ves de lejos de puta madre, pero de muy cerca todo es un borrón gris. Así que cuando necesitas ver zonas intermedias o amabas a la vez, por ejemplo poner una punta del polímetro en una conexión a la que a penas llegas y al mismo tiempo leer lo que marca la pantalla pues a veces no te queda más que tirar de intuición y de imaginación para poder ver correctamente donde metes esa fina punta para medir y leer los números de la pantalla. Recuerdo que el sudor me resbalaba por la cara, se me caían las gafas hasta la punta de la nariz y yo hacía los equilibrios y las muecas más estúpidas para evitar que se me calleran las gafas, aguantar el picor de los ojos por el sudor y al mismo tiempo evitar desollarme las orejas en los agujeros más incómodos, todo para poder ver de cerca y de lejos sin tener que imaginar lo que leía. Vamos todo un ejercicio de antiparras en equilibrio. Ya me hubiera gustado saber mover las orejas!!!
Claro, a todo esto cada comprobación que el amigo Jiauca me pedia se demoraba más de la cuenta y el hombre debía escuchar mis jadeos por el móvil que, estratégicamente colacado, me permitía hablar con el mientras intentaba seguir sus instrucciones. Me río pensando que aquellos jadeos y respiraciones entrecortadas bien podía haberlas interpretado como de origen sexual de no ser por los juramentos con los que acompañaba cada rasponazo, atasco de miembros o bajonazo de moral...
Bien, dos días después de muchas pequeñas heridas en manos y piernas, lágrimas, sudores, derrotas y victorias localizamos (más gracias otra vez Jiauka) el fallo. El controlador del piloto automático de Raymarine estaba averiado. Solución; mandarlo a un taller de electrónica para que lo chequease o comprar e instalar otro.
Si llego a estar en España y hubiera tenido tiempo habría optado por la primera solución, pero explicar en un taller portugues el problema y esperar que acertarán con la avería sin saber si tenía solución era demasiado pedir para el poco tiempo que tenía, así que opté por comprar uno de segunda mano y rezar para que llegara a tiempo y funcionará bien.
Tres días más tarde y con unos cuantos euro menos en la cuenta del banco, justo un día antes de que llegaran Marta y hija ( que venía a.pasar unos días con nosotros en el barco), llegó el S1 de Raymarine, lo monté y todo volvió a funcionar!!! Y el barco
pudo volver a tener los camarotes, baño y salón más o menos ordenados de nuevo.
De nuevo lo había conseguido. Subidón de moral después del bajonazo de la avería. Eso sí, exhausto y poniéndole a mi amigo Ramón una bola de cristal entre las manos para que, con su sabiduría y experiencia adivinase cual iba a ser el siguiente problema y rezando para que estuviera dentro de la categoría de los "fácilmente solucionables"
Editado por XALOC en 29-09-2023 a las 17:28.
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