Como dato curioso y que viene al caso, hace años visité el museo del Far de Porotopí, en Palma, Mallorca. Os la recomiendo encarecidamente si os gustan los faros. Llama la atención el hecho que nos hizo ver el guía (antiguo farero de La Mola, Formentera) que los cristales de las primeras balizas son azul para la baliza verde y una especie de morado para la roja. Como inicialmente las luces de las primeras balizas eran iluminadas por faroles de aceite y la llama era bastante amarillenta, al pasar la luz de estos a través de estos colores, el resultado era el verde y el rojo al que estamos acostumbrados.
