La primera incursión por Bayona no se ha saldado nada mal, cuatro raciones de pulpo con un par de botellas de buen ribeiro en una típica tasca y para cenar mariscada por todo lo alto y más contentos que unas castañuelas a dormir a pierna suelta.
A media mañana soltamos amarras para dirigirnos a Vigo, nuevo día espléndido, cruzamos por el canal de la Porta, un paso estrecho no demasiado complicado conociéndolo, entre monte Fierro y los islotes de las Estelas, sopla brisa de tierra y hemos de remontar la ría a motor.
Entramos en el Náutico vigués e incomprensiblemente el pantalan de espera está cerrado con candado y no se puede salir, amarramos a otro donde embarca una nueva tripulante que pasará un par de días con nosotros.
Sin más salimos hacia Cangas del Morrazo, al otro lado de la ría, donde comeremos, a menos de 3 millas, pero como tenemos ganas de un poco diversión en la estupenda mañana de sábado izamos spí, que anda un poco aburrido últimamente, para volver a arriarlo poco más de 15 minutos después.
Amarramos en uno de los pantalanes libres que nos indica un marinero, al que solicitamos permiso para un par de horas, me paso por la oficina y por 6€ tenemos 4 horas de estancia.
Salimos a tomar unos aperitivos y pronto vuelvo a preparar una paella abordo. Un poco después de la hora convenida me vuelve la tripulación con muchas alegrías a cuenta del ribeiro fresquito que ha caído por las tascas aledañas al puerto.
Cuando estamos preparando la partida se acerca por el amarre el cofrade Borneira, todo un placer haberlo conocido, una lástima no haber dispuesto de más tiempo para compartir una buena charla de los detalles regateros de la zona, que conoce bien con su competitivo Sun Fast 32
Salimos para las Cies, no tenemos permiso de fondeo, pero no creo que en esta época tengamos problemas para pasar la noche, aunque después de pensarlo mejor decidimos no quedarnos, no he traído el dingui de desembarco y el personal está con ganas de marcha y degustar las excelencias gastronómicas de la zona, así que después de dar unas vueltas por el fondeadero de Praia Das Rodas, sin tan siquiera arriar la mayor, ponemos proa al puerto de Portonovo, lugar del que guardo un grato recuerdo años atrás, en mi primera navegación larga en solitario.
Salimos del Parque Natural de Cíes por el paso del Norte, con el cabo Home por estribor, bonito lugar donde los haya, en esta Galicia llena de contrastes. Aprovechamos la brisa del SW que aún se aguanta con cierta intensidad para izar de nuevo el spí, aunque el sol próximo a su ocaso se la lleva con él y las últimas millas hemos de hacerlas a motor.
La sorpresa a la llegada es la bienvenida de los cofrades tabernarios Deigloria y Chollo, con ellos departimos un buen rato y después de instalarnos salimos a cenar la famosa raya de Portonovo, hacemos planes conjuntos para acercarnos mañana hasta la isla de Ons.
Día 6 domingo soleado, pero sabemos que este va a ser el último día de bonanza estival que llevamos desde que iniciamos el viaje en Valencia, mañana llega la lluvia y el mal tiempo, pero estaremos preparados y aguantaremos hasta que pase en unos días.
Chollo nos gestiona un dingui para desembarcar en Ons, gracias cofrade, salimos a media mañana con una brisa del NE, popa hacia la isla, aprovecharemos la bonanza de la mañana para entrenar un poco con el spi, media tripulación casi no sabe que es eso de entrenar con el spi, izamos el ligero, a la tercera trasluchada y cuatro voces, entre los cuatro le cogen el tranquillo y a la décima y última ya no tardamos en navegar al nuevo rumbo más de 30 segundos, ahora ya saben que es eso de entrenar.
Ha sido divertido y casi sin enterarnos hemos recorrido las 5 millas hasta la isla casi sin enterarnos.
Desembarcamos a cuatro de los tripulantes en el muelle, Joakin y yo marramos a una de la boyas al norte del espigón, las que pertenecen al restaurante Checho, botamos la neumática y enseguida la dejamos varada en la playita de las dornas, encargamos que nos preparen un pulpo y damos una vuelta no muy larga por los aledaños de la pequeña población.
Una hora después llega con su Shanguan, Deigloria, con almiranta y grumetilla, vamos a buscarles con la zodiac y sentados en la terraza del restaurante con la espectacular vista de la ría de Pontevedra de fondo, damos buena cuenta del pulpo, tortilla española y una exquisita empanada de manzana de postre, que la dueña del restaurante nos ha preparado como únicos clientes que ha tenido y a los que no esperaba.
De regreso a Portonovo la brisa ha rolado al NW de 12 nudos, el abuelo Enrique pasa al Shanguan y nosotros en plan racer izamos el spi pesado y a toda caña a puerto, no sin hacer un magnífico reportaje fotográfico y haber vivido un día de los que recordaremos durante muchísimo tiempo, como uno de los mejores que la navegación puede proporcionar.
Buena despedida al veranillo que hemos disfrutado desde que salimos de Valencia.
Continuará.....

Comenzamos con marisco, veremos como acabamos....

El paso por el canal de la Porta

Ordenando el cuaderno de bitácora

Un poco de diversión con el spi

Con el cofrade Borneira en Cangas del Morrazo

Una vuelta por las Islas Cíes

La llegada a Portonovo no deja a Rufino indiferente

Bonito encuadre de la playa de las Dornas en la isla de Ons, con el Bahía las Islas fondeado al fondo

Ele Shanguan y el Bahía unicos barcos fondeados en Ons

A la mesa con la familia de Deigloria

La vuelta a Portonovo, a toda vela

El Shanguan por la aleta de babor
Salud
