Sólo he compartido con Kaia y el resto de la tripulación escasos momentos en el pantalán (las obligaciones familiares mandan), pero tod@s ell@s sin excepción, transmiten unas vibraciones que invitan a enrolarse en su barco y seguir disfrutando a su lado esas travesías.
Un abrazo y esperamos poder contar con vuestra compañía muy pronto.
Saludos.
