Cita:
Originalmente publicado por vientoymillas
Hace años tuve la suerte de hacer un crucero hasta Azores en un Puma 34 de un amigo. A la vuelta la cagamos y nos cogió un temporal de 60 nudos. La seguridad que daba ese barco yo nunca la he sentido en mi Jeanneau 36.2 de los noventa, ni tampoco en el Oceanis 393 de este siglo.
Pero si quieres un barco para vivir a bordo y no vas a hacer mucha travesía oceánica el Oceanis 393 ese era cojonudo. A mi mujer y a mi hija le encantaba su interior......sí, vete a un salón náutico, la mayoría de barcos se venden por el interior. 
|
Si me preguntas con qué barco de "gran serie" me quedaría si me fijara sólo en la estética de su diseño, probablemente diría el Puma 34, de Holman & Pye. Y, personalmente, no sólo me puntúa alto en diseño: es uno de los modelos más equilibrados de Puma -que no es decir poco-, buen ceñidor, muy ágil para su cosecha y, llevado al plano personal, uno de los primeros cruceros en los que navegué y hermano mayor de mi primer barco, un Puma 29.
Con tal currículum, me cuesta ser neutral con el Puma 34. Ahora, cuando un cofrade pregunta un velero para hacer "largas travesías", no puedo recomendárselo salvo que tenga gran experiencia en este tipo de travesías y en evaluar un velero usado... lo que seguramente le haría innecesario preguntar por ello en este foro. Y es que si maridamos largas travesías y este modelo, no puedo dejar de pensar en ese Puma 34 que, con muy pocas primaveras -no las cerca de 50 que tendrán ya todas las unidades-, se lanzó a dar la vuelta al mundo y, a la mitad de la travesía, sólo podía navegar amurado a una banda y no por un incidente sobrevenido, sino por un defecto estructural de diseño, común a esa serie, que terminó en una importante reparación que, afortunadamente, pudieron realizar en tierra y sin hacerse daño. Y es que el Puma 34, como otros Puma, tenían mal resuelto el apoyo del puntal sobre la cuaderna lo que, cuando se les sometía a un trato exigente, suponía un punto débil en un elemento claramente estructural.
Del Puma 34 puedo hablar de oídas -dos propietarios de P34 mediante-. Ahora, esto le pasaba también al Puma 29 y ahí hablo menos de oídas. Compré el mío en 2008, a los dos años mi vecino de pantalán bromeaba con que era el barco más amortizado del puerto -por entonces tenía mucho más tiempo libre que ahora- y en 2011, tras una travesía por Argelia y Marruecos en la que pasé dos rascas importantes -una cruzando el mar de Alborán, otra frente a Gata-, vi que la cuaderna en la que apoyaba el puntal estaba completamente agrietada y muy próxima a faltar. El problema estructural era importante, y la reparación también lo fue (y no barata). Fue, eso sí, menos costosa que la que hizo otro conocido con otro Puma29 por un problema similar... si bien no igual ya que, en su caso, no era la cuaderna la que comenzó a agrietarse, sino que le falló el puntal, que era de madera y le supuso una rotura de palo con una factura de varios miles de euros entre arboladura, varios daños colaterales y rediseñar y reforzar todo el conjunto para que no se repitiera el entuerto. Y es que el conjunto estaba lo suficientemente mal resuelto como para poder fallar desde diferentes orígenes: el propio puntal, de madera y frecuente víctima de la humedad tanto en su parte superior (posibles infiltraciones) como inferior (sentina); el taco de madera sobre el que apoyaba, que estaba enfibrado pero no era estanco por la tornillería de la pletina, y la propia cuaderna sobre la que apoyaba, que fue el talón de Aquiles en mi caso (podía haber sido cualquiera de los otros) y añadía al riesgo de caída de palo el resto de "beneficios" que supone partir una cuaderna.
No voy a hablar de los problemas de cubierta ni de otros que ya entrarían en los propios de un barco con más de cuatro décadas a sus espaldas. Ahora, si alguien me hace la pregunta que realiza el cofrade, no le recomendaré de primeras un Puma 34 de 50 años para "largas travesías", tal y como él plantea. Y entiendo que hace décadas se hacían muy buenos barcos (también hace siglos), igual que se hacían muy malos. Ahora, los diseños han evolucionado -a mejor- y, aunque los interiores son mucho más anodinos y sea poco sexy decirlo, me quedo con la calidad estandarizada de un astillero generalista como el de mi barco actual que con la artesanía nacional de los 70 y sus diseños de cuadernas imaginativos... aunque, más que comparaciones realizadas entre modelos concretos, donde cada caso puede ser un mundo, me quedo con el navegar de un (buen) diseño contemporáneo, buen ceñidor y claramente superior en popas a los de antaño... un diseño que me perdone, como me pasó poco antes del verano, demasiadas millas navegando en solitario con 30' y spi... sin hacer un extraño pese a mi escasa sensibilidad a la caña y tras cometer varios fallos intentando recuperar posiciones en una regata. Y quien dice 30' con spi dice bastantes más con una vela de proa más civilizada para esas circunstancias.
¿Si hay barcos modernos malos? Faltaba más. El cofrade vientoymillas hablaba del Oceanis 393, que seguro que no es malo, pero coincido con él en que, pasando una castaña en uno alquilado, no tuve sensaciones demasiado buenas. También es cierto que las velas no eran las apropiadas a las condiciones, y eso es determinante... tanto en un barco de chárter como en uno presuntamente oceánico. Dicho lo anterior, probablemente prefiera pasar una castaña en un diseño medianito de hace 15 años que en uno medianito de hace 50. Dudo si un Puma 29 o un 34 eran diseños medianitos, medianos o sobresalientes... supongo que en algunos ámbitos eran sobresalientes pero, en otros y para algunos programas como por el que pregunta el cofrade, creo que he dejado mi opinión clara al respecto.
