el village ya está abierto al público a pesar del
mal tiempo
La lluvia y las ráfagas de viento no habrán desanimado a los más atrevidos. A partir de las 10 de la mañana,
armados con sus paraguas y sus mejores chubasqueros, los primeros curiosos entraron por las puertas con una hilera
de mástiles, cascos y velas de colores delante, ahora alineados a lo largo de los muelles.
Los barcos han cambiado mucho "En 30 años, la belleza y la evolución tecnológica de los barcos son notables",
la organización ha pedido sol para los próximos días,
