Qué poca vergüenza prohibir el fondeo.
-Poca sería alguna.
Recuerdo hace años, cuando funcionaba el chringuito de la Perdiguera (sí, aquel que era ilegal, pero que igual hacía tres viajes con la zodiac grande llena de basura los domingos para que aquello estuviera apetecible de visitar) asombrarme la vida submarina de alrededor, todo lleno de conchas y hasta peces aguja pude ver en dos minutos en lo que miraba cómo estaba el ancla.
También recuerdo otra vez, al verano siguiente de ponerse el Mar Menor primero verde y luego marrón, echar el ancla en la Perdiguera pensando,
ya debe haber poco fondo por aquí..., y quedarme pasmado al meterme al agua con las gafas y ver la orza a cuatro dedos del fondo, un fondo que no se veía desde la cubierta de mi barquito que calaba 1,40 m.
Total. Esta prohibición de fondear me recuerda otra del mismo calado oída recientemente en la tele...
Que resulta que han prohibido la purpurina, sí esa que se usa en los adornos de navidad, para combatir los microplásticos... !Vaya manera de salvar el planeta¡¡
Madremíadelamorhermoso. Que no nos pase ná.