Sin duda, se trata de un cofrade que sufrió una sobredosis tras leerse en media hora los hilos de "capacidad de vaciado de la bañera", "¿mueven las olas el barco?" y "mi barco cae a un poco a babor al dar atrás"; aseguran que pensó que era más fácil salir a analizar la dimensión práctica que seguir tratando de leernos la teoría.
Ya ha salido de vuelta a Bilbao.
