
Con todo respeto a quienes prefieren ir descalzos, pensar que la posibilidad de una lesión grave es cuestión de probabilidades.
Navegando con amigo en un Babaria 44, se hizo necesario ir a proa para preparar el fondeo.
De camino por la cubierta, el paso de otro barco formó ola que sorprendió a mi amigo a la altura del arraigo del obenque, con tal mala fortna que se le introdjo el obenque entre el 4º y 5º dedos del pie y se produjo una rasgadura muy importante.
Consecuuencia, sangre a mansanlva, nada de fondear, a puerto cagando leches y dos meses hasta que pudo volver a navegar.
Ai sabes que hay probabilidad de riesgos, protéjete, prevenir mejor que curar.
Vuena proa y mejor calzados