José Muro, buena gente, compartimos buenas charlas sobre el tema cuando volvi yo de lo mío. Precisamente su libro fue una de mis lecturas en mi periplo.
Coincidimos él y yo en varias cosas, aunque no nos gusten exactamente los mismos barcos.
El otoño-invierno es jodidillo, barco bien aislado y algún tipo de calefacción independiente de la electricidad.
Parabrisas rígido o un muy buen antirrociones.
Buen paso de ola, no demasiado plano el casco.
El mejor consejo que me hubiese gustado recibir: no escojas un barco en el que te encuentres suficientemente cómodo viviendo, sino uno que te parezca casi un palacio en cuanto a habitabilidad. A medida que pasan los meses lo que con la ilusión del inicio te parecía suficiente te parece justito y más tarde un dolor
Lo más difícil para mi fue "volver al mundo", mientras tanto lo vas a gozar y los días duros acaban siendo una anécdota.
Buena proa y que lo goces!
