Una vez aquello limpio y quitados los silentblock, evidentemente ya los iba a cambiar todos, empecé la labor de dejar la sentina más práctica quitándole la V profunda. Rellene con cemento cola, hasta la medida que me dio el mecánico que entraría el motor una vez apoyado en la bancada, dejándole unos cm de margen.
Mientras me daban patente a la obra viva, y pusimos un sistema para poder bajar y subir el transductor de la sonda, y asi tenerlo fuera del agua cuando no navegase.
Como unos amigos que liaron para que les acompañara en una travesía de las que difícilmente puedes decir que no, ………. Traer navegando un velero de trece metros desde Hondarrabia en Guipúzcoa, hasta Cartagena. Estimábamos que serían unos 15 días tomándolo con calma y si sufrir demasiado (que ilusos fuimos). Así que le di margen de sobra para que el cemento fraguase.
