Hasta ahora no he podido volver a entrar en la taberna.
Gracias, Choquero, por tu ofrecimiento.
Temido, ya había pensado esa solución, pero era inviable: domingo de pre-Feria, arroz en la caseta, almiranta e hijas (los hijos son menos feriantes) expectantes... Tuve que desechar la opción, por lo que digo: en dos o tres fines de semana no iba a poder llevarme el barco a Mazagón...
Jcoc, ya nos veremos. Yo también tenía ganas de saludarte de nuevo, así como de conocer a tanta gente buena (con alguno de los cuales resulta que compartí sitios de correrías infantiles (la Cuesta del Manzano, por ejemplo) sin haberlo sabido hasta ahora...
En fin, la próxima...
