Tras los saludos protocolarios al foro, continúo con él, más o menos, controvertido tema de las alineaciones de la línea de ejes.
Doy por hecho que los barcos salen del astillero con todo su sistema de propulsión perfectamente alineado, pero, transportes, izadas de varadero, golpes, pueden modificarlo, pues, en general, los arbotantes (sin mencionar los timones) son apéndices bastante susceptibles de perder su alineación por tales causas; cuando la desalineación “H” de la imagen “J” es pequeña, es mejor dejarlo como está, pero si es apreciable conviene corregirlo, bien sea por deformación en sentido contrario a la que tiene, o por su sustitución por otro nuevo.
Optando por el primer caso, deberán tomarse las medidas oportunas para no transmitir a la zona de unión arbotante-casco el esfuerzo necesario para corregir la deformación, ni tampoco favorecer esta operación, calentando el arbotante. Finalmente, la imagen “K” muestra dos tipos de deformación - “a” y “b” – ambos indicados por la dirección de las flechas, o una combinación de ambas. Debido a los grandes esfuerzos que deberán ponerse en juego para corregirla (suponiendo que ello sea posible), la deformación del tipo “b” es extremadamente difícil de solucionar, la otra es más asequible, pero, en cualquier caso, exige gran experiencia a quien las realice.
Tras comprobar que el conjunto arbotante-bocina está bien alineado se instalará el eje porta hélice, hecho lo cual y por referencia a la imagen “L”, señalo en ella una pieza cónica compuesta por dos mitades para facilitar su colocación al modo tapón sin desmontar antes el obturador bocina y el plato de acoplamiento, que denomino
«centrador del eje porta hélice con el tubo de bocina»; es simplemente, un método sencillo para mantener centrado el eje durante las operaciones de alineación del motor, tras lo cual se retirará.
Saludos.
