En invierno no hay boyas ni empujones para fondear, así que lo más seguro es que llegues, puedas elegir el rinconcito que más te guste y siempre que haya arena, puedes fondear. Eso si, si bajas a tierra, no te esperes una Formentera como la de temporada turística, ahora es la formentera de los formeterenses, la auténtica de gente tranquila, sin estres, sin aglomeraciones y en la que puedes entrar en un bar y entablar conversación con la gente de lugar.
