Buenas

Este finde tendremos en el club náutico de Cádiz a Julio Villar, al navegante autodidacta que dio la vuelta al mundo en su pequeño Mistral mistral de 7 metros de eslora.
Que valiente!!!!, yo que estoy preparando el barco con sistemas redundante, y este señor que creo no llevaba ni gps. Desde que me he enterado de su presencia en Cádiz se me vienen ideas y sensaciones a la mente.
Plantear una vuelta al mundo en velero
La sensación de viaje inminente, de aventura, de rotura con todo, es una sensación que te embargaba en los años de juventud, en los años en los que mayor preocupación era pasarlo lo mejor posible e ir descubriendo poco a poco los secretos de la vida. No cabía otra preocupación, el planear ese viaje al extranjero, esos primeros vuelos en avión, esas primeras visitas a países extranjeros, esas primeras estancias en países exóticos. La sensación con 17 añitos visitar países como Burkina Faso, Togo, Costa de Marfil, retorna como misteriosos déjà vu 40 años después en los planeamientos de los nuevos viajes. Sensaciones que se creían perdidas dentro de la vorágine de trabajo, problemas e inquietudes que ciertas o inciertas nos atrapan y no nos dejan soñar, sueños solo permitidos en los recreos establecidos, pero que de ninguna forma estarán planeando en el devenir de la cotidianidad que nos rodea.
Cierto es que cuando comenzamos a peinar canas la mochila comienza a estar cargada, parte de la carga son elementos superfluos, como ocurre en los barcos, pero otra parte de la carga son condenas impuestas por el irremediable paso de los años, que nos hace movernos en ciertos limites de racionalidad de los que precisamente queremos huir. Vive Dios que el peso de esa mochila nos debilita, pero en ningún momento nos impedirá cumplir nuestros sueños, solo los ralentizará. La conciencia de esa limitación es la que hará de detonante del éxito que rodeará la aventura.
Ese bombardeo de sentimientos, miedos e inquietudes es lo que a algunos nos lleva a decidir embarcase en aventuras de este tipo.
Todo esto multiplícalo por mil para Julio


Creo que me dará vergüenza decirle que yo tambien quiero dar la vuelta al mundo. No le diré el barco que llevo......

Salud

