Para mí es lo que dice Embat. No tiene el puntillo desagradable de quien te pide una cerveza sin mover ni una pestaña. Es simplemente el hedonista que solo quiere disfrutar de esa oportunidad de ser invitado a un barco. Y no tiene puntilllo negativo porque me parece una palabra graciosa y con sorna, pero no despectiva.
De todas formas, cuando llegué a la taberna ya habí incluso un cofrade con ese nombre... así que los viejos del lugar dirán.
