Re: Una narcolancha mata a dos guardia....
En los momentos que siguen a hechos tan luctuosos como el comentado aquí, procede dar el pésame a las familias de los guardias civiles fallecidos y, de alguna manera, acompañarlas, a ellas y a las de los heridos, en tan indeseables momentos, lo que hago extensible a la institución en la que prestaban y prestan sus servicios.
Los guardias fallecidos y heridos hicieron bien su trabajo – algo que admiro, pero tan poco constato -, enfrentándose con decisión, valentía y coraje, pero con evidente escasez de medios, a unos rufianes que sí los tenían y, de ahí, las consecuencias. Creo que muchos españoles somos muy dados a dar soluciones fáciles a problemas complejos, como lo es el narcotráfico, sobre todo en los momentos inmediatos a hechos como este.
La «mano dura» no creo que resuelva completamente el problema y, además, puede crear otros; asimismo, creo que las leyes permisivas también pueden hacer lo mismo, pero en sentido contrario; en consecuencia, me inclino a pensar que algo o todo de lo que enumero abajo, son las claves sobre las que deberán actuar quienes tengan asumidas las competencias de poner cerco a un “problemón” como el narcotráfico:
1. Las leyes anti narcotráfico no se confeccionarán imponiendo en ellas las «ideologías de partido», sea este de arriba, de abajo, de derechas o de izquierdas.
2. Los que tienen el cometido de hacer estas leyes deben contar con el asesoramiento de quienes, por su trayectoria profesional, tienen merecida vitola de expertos en asuntos de narcotráfico, y no porque sean «de mi partido», «amiguetes» o «pelotas irredentos».
3. Todas las personas que combatan el narcotráfico deberían estar arropadas por instituciones y organizaciones gestionadas por quienes acrediten trayectorias profesionales que avalen su aptitud para ello, y no por ser «de mi partido», «amiguete» o «pelota irredento».
4. Organizaciones, instituciones y personas - especialmente estas - que tengan asumidas las funciones de combatir el narcotráfico, deben disponer de los medios económicos y materiales mínimos para realizarlas con la debida eficacia y seguridad.
5. Deberá incrementarse enormemente la vigilancia sobre capitales, vías financieras, y patrimonios, sospechosos de tener por origen las drogas.
6. Si fuera necesario, incrementar las penas a los narcotraficantes.
Supongo que habrá más aspectos a considerar, pero los buenos profesionales en este tema – que los hay – sabrán cuales y como abordarlos. En cualquier caso y tal como lo veo, las malas políticas, los pelotilleros, los chivatos, el desinterés, la incompetencia y las amistades peligrosas, juegan a favor del narcotraficante.
Saludos.
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