Re: Heroes Españoles (Relacionados con el mar) olvidados
Saludos, en mi afán de ir diversificando traigo este relato sobre tremendas personas que contribuyeron al asentamiento Español en America muy poco conocidos y con casi nulo agradecimiento; Los religiosos aunque en este caso vio la luz a edad tardía!
Fuente; Nacho Del Pozo
MUERE FRAY SEBASTIÁN DE APARICIO, ARRIERO QUE ABRIÓ LOS CAMINOS DE NUEVA ESPAÑA
Tal día como hoy, pero de 1600, muere en Puebla de los Ángeles (México), el franciscano arriero y beato Sebastián de Aparicio, pionero, creador de caminos, medios de transporte y gran aficionado a los caballos. Sebastián de Aparicio, antes de ser fraile se divertía mancornando toros bravos, es decir, los derribaba tomándolos con las manos por los cuernos. Por eso se le considera como uno de los fundadores de la charrería mexicana y se le venera como patrono de los charros y su protector. Es considerado fundador de la arriería en México, primer transportista, primer carrocero y primer constructor de caminos del virreinato de Nueva España. El gallego Fray Sebastián de Aparicio fue quien introdujo el uso de la rueda y favoreció el transporte abriendo los caminos México-Puebla-Veracruz y Zacatecas-México.
Nacido en Orense (España) en 1502 en el seno de una familia de campesinos, su infancia estuvo marcada por el trabajo, el campo y las labores agrícolas por lo que no tuvo la oportunidad de ir al colegio ni de aprender a leer y a escribir. Ya adolescente abandonó Galicia trabajando como criado en [B][/b]Salamanca para después recorrer Extremadura en trabajos temporales y mas tarde a Sanlúcar de Barrameda, donde sirvió durante siete años en la casa de un labrador.
América. Carretas y caminos
Bien sea por las penurias que pasó, porque se encontraba en el puerto de mayor salida hacia las Indias o por ambas cosas, en 1535 embarcó rumbo a Nueva España y tras llegar al puerto de Veracruz, se encaminó a la ciudad de La Puebla de los Ángeles, donde se dedicó a los oficios del campo que manejaba con soltura a pesar de lo cual aunque sus intentos de cultivar trigo y maíz no prosperaron. Sin embargo, Aparicio reparó en la enorme presencia de ganado salvaje que debidamente domado podría agilizar el transporte de mercancías. Así mismo comprobó sorprendido que algo tan útil como las carretas no había llegado a Nueva España,y que el constante transporte de mercancías entre México y Veracruz se llevaba a cabo por interminables filas de indios tamemes (porteadores) y recuas de mulas, lo cual no sólo ralentizaba el mismo sino que lo hacía más inseguro al no seguir senderos fijos. Junto a un carpintero, Aparicio decidió fundar un negocio de construcción de carretas que cambiaría el comercio en el virreinato, más aún cuando solicitó y logró el permiso para mejorar las rutas existentes, con lo cual abrió el primer servicio de transporte rodado en Nueva España (México – Veracruz).
En 1542 Aparicio se trasladó a la ciudad de México con el fin de fundar una mayor empresa de carros. Abrió el primer camino de carros a Zacatecas, empresa muy audaz no solo por la distancia sino porque atravesaba la región habitada por los beligerantes indios Chichimecas. Durante diez años transportó viajeros y minerales de plata de las minas de Zacatecas a la Casa de Moneda de México consiguiendo una fortuna considerable.
Ganadero
A la edad de 50 años, después de 18 años, se retiró del comercio de las carretas y se estableció en una hacienda en Tlalnepantla, cerca de la ciudad de México. Por los bienes que había ganado con su trabajo le llaman «Aparicio, el Rico», adquiriendo una hacienda ganadera en Chapultepec, a las afueras de México, a pesar de lo cual Aparicio vivía con sencillez: no tenía cama sino que dormía en un petate, comía las mismas tortillas que los indios y vestía humildemente. A varios arrendatarios les escrituró fanegadas de tierra para que formaran sus propias fincas.
Fue en esa hacienda donde se supone que Aparicio auspició el nacimiento de la fiesta del Día de Muertos, conjugando la tradición prehispánica de culto a los muertos de sus trabajadores y las celebraciones católicas de Todos lo Santos y Fieles Difuntos.
Dos matrimonios
En Chapultepec tuvo una enfermedad muy grave y recibió los últimos sacramentos. Recuperada la salud, a los 60 años, pero su esposa muere al año siguiente y Aparicio se fue a vivir a Atzcapotzalco, donde contrajo un segundo matrimonio a los 67 años, pero Ella también muere antes del año en un accidente, al caerse de un árbol mientras recogía frutas.
La vida religiosa
Su confesor le recomienda que ayude a las hermanas clarisas que estaban pasando miseria. En el año 1573 les cede a las clarisas sus bienes, que ascendían a unos 20,000 pesos, quedándose solo con 1000 pesos y se va el mismo a servirles en calidad de portero.
Su vida piadosa culmina el 9 de junio de 157 cuando a los 72 años de edad recibe el hábito franciscano en el convento de México. Destinado al convento de Santiago de Tecali, en las cercanías de Puebla de los Ángeles, le es dado el oficio de limosnero, lo que lo hace recorrer los caminos de Puebla, Tlaxcala, Veracruz y México. Murió en Puebla el 25 de febrero de 1600 y fue beatificado por el papa Pío VI el 17 de mayo de 1789.
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