También soy marino de profesión hace muchos años y no es oro todo lo que reluce. El concepto romántico se desvanece a los dos días. Teniendo en cuenta ciertos matices al final no deja de ser como otro trabajo cualquiera con las mismas ataduras y problemas. Como se ha comentado más arriba apenas vas a tener tiempo de salir a ver lugares nuevos porque en máquinas hay auxiliares que deben funcionar las 24h del día y se hacen guardias igual que en el mar.
Después puedes ir a parar a un barco bueno o malo. Que sea una cosa u otra depende de la gente más que de el barco.
Mi consejo es que, siendo joven y con futuro, lo mejor es seguir en lo tuyo si eres bueno. No debería ser complicado hacerte con un buen colchón económico a medio plazo que te permita hacerte con un buen velero, no excesivamente grande, y fondos para irte a recorrer mundo por varios años.
Si realmente quieres disfrutar del mar y de la vida itinerante ese es el camino. Ir a un barco para trabajar por cuenta ajena pues es eso: trabajo. Esta es sólo mi opinión.
Un saludo
