A mi lo que me sorprende es que alguien haya dado con esa derrota. No sé si por casualidad, jugando o buscando de verdad la ruta más larga entre dos puntos de la tierra sin tocar tierra, valga la redundancia de palabras.
Curioso ejercicio, curioso resultado y a ver quién se anima en cuanto se derrita un poco más el hielo del Sur
Por cierto, yo la haría al revés, de Kamchatka a Pakistán. Creo que tendría vientos más favorables.